Trazado de rumbos y seguimiento preciso
Para trazar un rumbo, une tu posición en el mapa con el objetivo, alinea la base de la brújula y gira el limbo hasta casar meridianos con norte. Traslada el azimut al terreno y camina con referencia lejana estable. Si los obstáculos obligan a zigzaguear, utiliza desvíos medidos por conteo de pasos y ángulos compensatorios. Mantén ritmo constante, revisa cada control intermedio y anota pequeñas correcciones. La repetición crea precisión confiable.